… todo es personal!

Para emprender, no sigas tu pasión

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En el entorno emprendedor de hoy en día se repite con mucho énfasis una premisa que de hecho no es nueva, esa premisa es que para emprender uno debe “seguir su pasión”… y se repite y se enseña con tal fuerza que hasta parece mantra y se ha vuelto requisito indiscutible en la descripción del perfil de un emprendedor… pero lo curioso es que ni es una referencia nueva, ni es del todo cierta.

La primera vez que se escuchó a alguien decir que seguir tu pasión era sinónimo de éxito fue por allá en los años 70s, surgió como teoría y se fue consolidando en la mente de muchos como un reflejo de las aspiraciones por replicar el éxito de uno que otro personaje de la época que terminó siendo multimillonario… y funcionó… y sigue funcionando para motivar a muchos.

Pero la otra cara de esa premisa es que si la sigues a raja tabla y tu pasión es por ejemplo el “baile clásico”, la “esgrima” o la “equitación”… lo cierto es que las posibilidades de éxito son más remotas incluso que en circunstancias normales… y la razón es simple… NO TODAS LAS PASIONES PUEDEN SER UN GRAN NEGOCIO… al menos no para el “bailarín”, el “esgrimista” o el “jinete”.

Ahora bien, tampoco es justo decir que por remota que sea la posibilidad de éxito no vale la pena considerar intentarlo, porque los escasos ejemplos en los que una pasión ha llevado a la creación de un negocio exitoso son más que suficientes para servir de referente a la hora de intentar emprender… sólo que el secreto está en sumarle a la PASIÓN la INNOVACIÓN.

Y para muestra dos ejemplo con un alcance y un contexto completamente distintos… el primero, una pasión que crea un gran negocio, el segundo, una pasión que crea toda una industria…

GO-PRO

En 2002, un joven apasionado por el surf, en su afán de documentar de una mejor manera con fotografías sus hazañas empezó a idear la forma de sujetar una cámara de 35mm a su muñeca.

En el intento, terminó creando una cámara digital que le hizo merecer primero una inversión de 80 millones de dólares y poco tiempo después una de 200 millones de dólares. Hoy la empresa está valuada en poco más 2.3 billones de dólares.

Pasión que crea un gran negocio, de la mano de innovación, al grado de mover a viejos jugadores a replicar su éxito… sólo por el hecho de haber vendido ya 3.8 millones de dispositivos.

STURGIS

En 1938, un joven entusiasta de las motocicletas que era dueño de una franquicia de las legendarias motocicletas INDIAN, organizó junto con su club de motociclistas un Rally que implicó en un inicio la participación de tan sólo nueve personas en carreras y acrobacias.

El evento creció y a los pocos años ya implicaba el cierre, por un día, de una calle del pueblo de Sturgis, en Dakota del Sur… años después el cierre de más calles… por varios días… y hasta el día de hoy, que es un evento del pueblo, donde se cierran literalmente todas las calles por una semana para sólo ver motocicletas.

Para darte una idea… el pueblo tiene alrededor de 7 mil habitantes y en esas fechas circulan por ahí alrededor de 600 mil motocicletas de “Bikers” de todo el mundo, lo cual genera una derrama de alrededor de 800 millones de dólares en la zona sur de Dakota del Sur.

Una pasión que creó no un gran negocio, sino toda una industria.

Moraleja… a la hora de emprender no sigas tu pasión… sin al menos hacer el intento de modificar el entorno, la forma o las componentes que hacen que posible esa pasión en otros… quizá logres crear un gran negocio… o si tienes suerte… toda una industria.

Por José Luis Ayala
… todo es personal!

Nací en Michoacán, me formé en Jalisco y aterricé hace algunos años en Nuevo León… hoy me mueve el pensamiento pragmático, crítico y directo.

Me formé como Abogado, pero nunca ejercí la profesión, me volví un apasionado de la tecnología cuando imaginé su potencial.

Hoy dirigo… INKOO

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